En el año 709 después de una aparición, un obispo de Avranches llamado Aubert decidió construir una capilla en donde los sacerdotes se consagraran al culto del arcángel San Miguel en un peñasco desierto y azotado por las mareas que llamaban el Monte de Tumba. En 966 se instalaron allí monjes benedictinos y erigieron una inmensa iglesia en la cima del peñasco para albergar a numerosos peregrinos.
En el siglo xiii se levantan nuevas construcciones con seis salas magníficas que enseguida se conocen con el nombre de «Maravilla».
En el siglo xv, tras el derrumbamiento del coro románico de la iglesia abacial, se construye un nuevo coro gótico flamígero. Al visitar la abadía del Monte de San Miguel, se descubre un conjunto arquitectónico único de la Edad Media que mezcla tres estilos: románico, gótico y gótico flamígero.
La abadía es un lugar único que se puede visitar en el Monte de San Miguel. Más información en el Centro de Monumentos Nacionales de Francia.
Coro de la Maravilla: © Daniel Chenot
Sala de huéspedes: © Daniel Chenot
Claustro: © Philippe Berthé / Centro de Monumentos Nacionales de Francia


















